viernes, 3 de febrero de 2017

Alcalá de Guadaira a vista de pájaro

Buenas a todos, como buen alcalareño que soy, quisiera empezar un blog donde hablar de mi pueblo, Alcalá de Guadaíra, un municipio milenario que se originó en la Edad de Bronce, y que se encuentra a escasos kilómetros de la capital andaluza, Sevilla.



Alcalá cuenta en la actualidad con unos 75.000 habitantes en su núcleo urbano, aunque hay que sumar a ellos los que habitan en barrios o urbanizaciones periféricas, que son muchos. Es un pueblo que vive preferentemente de la industria, contando con varios polígonos empresariales y comerciales, aunque antiguamente era conocido como Alcalá de los Panaderos, por la gran producción de pan que se realizaba en él; incluso había una ruta de tren con ese nombre, que unía varios municipios de la comarca de Los Alcores.

La hegemonía de Alcalá comenzó en la Reconquista. Anteriormente a ella, había sido un enclave árabe, importante gracias a su cercanía al río Guadaíra y a lo fértil de sus tierras, pero en el siglo XIII se convirtió en un asentamiento cristiano y empezó a ganar relevancia, recibiendo del rey Alfonso X el título de villa.

En la actualidad, Alcalá es un municipio importante gracia a su cercanía a Sevilla y a su red de comunicaciones terrestres, tanto con la capital como con otros pueblos y ciudades cercanos, y con otras provincias andaluzas. Incluso hay en proyecto una línea de metro que la enlazará con la red metropolitana de Sevilla, y que la hará aún más accesible, no sólo para los visitantes sino también para sus trabajadores, que en la actualidad provienen de casi toda la zona de los Alcores.

Por su antigüedad, Alcalá tiene bastantes monumentos antiguos de todos los movimientos artísticos, pero son dos principalmente los elementos arquitectónicos que la  hacen interesante para el turista: el Castillo de Guadaíra y la Ruta de los Molinos.

El castillo se enclava en el llamado Cerro del Castillo, en la parte oeste del municipio, y en él se han encontrado restos de la Edad de Bronce; más cercano en el tiempo, parece que el lugar fue un poco abandonado hasta la llegado de los almohades, que fueron los que comenzaron a construir una fortaleza para la defensa de la zona. Y a partir de ahí y con la llegada de los monarcas castellanos, el castillo fue aumentando de tamaño, gracias a las continuas ampliaciones que se iban haciendo en él.

La Ruta de los Molinos engloba a todos los edificios así llamados, datando algunos de ellos de la época árabe. Como ya he dicho, Alcalá se convirtió en el proveedor de pan de toda la zona, gracias a sus cultivos de trigo, a sus molinos de agua para producir ahrina y a su industria panadera. Esto fue así durante el paso de los siglos hasta entrado el siglo XX, cuando la industrialización dejó estos edificios como un elemento turístico.

Y muchas cosas más pueden decirse de mi pueblo, pero eso lo dejaré para próximos posts. Un saludo, y nos vemos pronto.

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